En una ciudad tan poco resistente al agua es difícil declararse fan de la lluvia, aunque se trate de una con lentitud poderosa como dijo Borges. ¿Irá a llover mañana? poquito dicen los del tiempo, pero nunca se sabe.
En estos días me lo he pasado escuchando temas tranquilizadores como la Ilustración oscura y sus representantes neorreaccionarios. Un amor esa gente. ¡Son terribles! no pensé que podría llegar a haber grupos de personas que se atrevieran a cuestionar el valor de la democracia o de los Derechos Humanos, que justificaran el retiro del voto a las mujeres porque, según ellos, las decisiones políticas se han tornado más sentimentales desde que se incorporó el voto femenino. O que volviera a resurgir un pensamiento supremacista y, por lo tanto, la validación de gobiernos plutocráticos. Gente con demasiado poder y sin barreras éticas de ninguna clase, de tal modo que el valor de lo humano es cuestionado y subordinado a la tecnología, al poder y, por supuesto, al dinero.
Por ahí, en una de las conferencias que escuché, es la transformación de las distopías de los libros de ciencia ficción, en utopías. Impresionante.
Muy tranquilizador escuchar y enterarse de lo que está tras el manejo de la información y la desinformación, del descuido de la educación y la validación de la violencia como método para casi todo. Y claro, parece teoría de la conspiración, pero no, hay gente de lo más inteligente detrás de esto: Curtis Yarbis, Nick Land y bueno, si le interesa, busque en la red y aparecen chorrocientos artículos y videos. Llegué a ese tema por una entrevista a Guido Girardi, a quien no soporto por su opacidad e influencia en grandes negocios surgidos de su rol político, pero como una tiene que estar al tanto de diferentes pensadores, puse atención a sus respuestas y me sumergí un poco más en el tema. Al final va el link con esa entrevista.
Y seguía lloviendo. Y la TV nacional empeñada en que sintamos un miedo horrible a salir, todo se soluciona encerrándose: la delincuencia, las inundaciones, las pestes, el estrés, el cansancio, la desilusión.
Y no pues, para ser humanos tenemos que vernos, encontrarnos, conversar, discutir, leer y escribir. Si me vuelven a preguntar para qué escribo, voy a decir que para contribuir a la humanidad, a los pocos que pueda reunir y perturbar con alguna idea o emoción.
Lo mismo que bailar, ¿para qué se baila? para divertirse, para reunirse, para conversar con los cuerpos y coordinarse no solo con otros, sino también con vibraciones sonoras y determinado ritmo.
Ojalá la lluvia no nos lleve a encerrarnos más.
Conversaciones sin pauta Guido Girardi y la nueva gran rebelión: ser humano
https://youtu.be/AKtW0542uNs?si=gavHSBhL_WoPSHm1

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