miércoles, 10 de junio de 2026

¿Bailemos?



Me entretuve mirando al japonés bailarín: @Tohru_dance, vi varios de sus videos. Tiene sesenta años y dice que empezó a bailar a los cincuenta y dos. Pensé que era mayor. Me cae bien ese humano que se hizo conocido con un hobbie tan inofensivo como bailar solo en cualquier parte: la calle, el pasillo de su departamento, la playa o un parque. Por alguna razón misteriosa baila mejor las canciones italianas[1], incluida Raffaela Carrá y unos rap nuevos que no había escuchado nunca.

El caballero tiene algunas sorpresas, me entusiasmé revisando sus publicaciones y encontré, cual stalker en funciones, que pertenecía a un grupo de baile con otros dos hombres, ese grupo está en otra cuenta: @ojeys2019 y verlos bailar sus coreografías hace bien. Me hace bien. Bailan alegres, les gusta el soul, el Funky[2]. A veces se luce Tohru y otras sus compañeros le dan paliza en gracia y acrobacia. Se ven contentos.

A veces se unen a Thoru bailarines de su país y ha subido muchos videos con occidentales, varios italianos por supuesto.

Llevo varios días pensando en qué lo hizo decidirse a ser un personaje urbano. Como a muchos, supongo, me parecía que era un tipo solitario al que, agobiado por su trabajo rutinario y aburrido, le había dado por escapar de sí mismo y entonces bailar era una forma de resistencia contra esta época. Un seguidor de Byung-Chul Han, decidido a no dejarse explotar por los mandatos sociales y en rebeldía total con la sociedad japonesa, en vez de trabajar más y ser productivo en cada minuto del día, se puso a bailar. O a lo mejor, no conoce a Byung-Chul Han, pero no quería encasillarse en el rol de viejo que, por su edad, ya debiera estar desempeñando a cabalidad. De acuerdo con lo que dice su perfil, algo de eso hay: nunca es tarde para vivir nuevas experiencias, disfrutar y aprender.

Tohru, tal vez debiera decir Tohru Scan, parece que lleva mucho tiempo siendo alguien sociable, contento y un bailarín sin complejos. En una de esas, vio en las redes una oportunidad de compartir su alegría y contagiar a otros e invitarnos a hacer lo mismo o algo parecido. Me gusta pensar eso, que se atreve y no le importa la opinión chaquetera de los demás.

Por supuesto, también puede ser que sea otro más que cayó en la trampa de la autoexplotación y encontró una forma poco tradicional, dentro de su generación, de ganar dinero como influencer con auspiciadores y todo.

Prefiero la alternativa de un tipo contento y bailarín; libre en los movimientos, con y sin coreografía, solo y acompañado. Rítmico a veces, torpe otras. Un humano en movimiento.

Por mientras, yo bailo, con amigas en grupo y sola en la casa, igual que en la adolescencia[3]

 



[1] Pino D´angio Ma quale idea https://youtu.be/HmINwHCfrbU?si=8hrQUC45Q4R0X0Wt

 

[2] Kokolo Soul Power (lack of Afro remix) https://youtu.be/0jiQeowxL1A?si=3eNMd8eLIOOIaN9s

[3]   Narada Michael Walden, I shoud have loved you https://youtu.be/l_mNREFcYGs?si=i4oWe7JSj2uKY2M9

 


¿Bailemos?

Me entretuve mirando al japonés bailarín: @Tohru_dance, vi varios de sus videos. Tiene sesenta años y dice que empezó a bailar a los cincuen...