Primero me fue difícil leer los comentarios; después, lo terrible fue decidirme a reescribir, borrar, cambiar títulos, textos intermedios y, lo más complicado para mí, lograr mejores finales. De hecho, no sé si los intentos han mejorado o empeorado los textos.
Voy por la mitad del libro porque la tarea es ardua y dejar tiempo para concentrarse y agarrar vuelo con una motivación esquiva, se me ha hecho cuesta arriba. Eso de jugar en serio es complicado. Entre una idea y otra, tejí un chal, estoy por terminar un suéter y trato de ver algo de fútbol. ¡Ah! y algo de trabajo también surge día tras día. Y las vicisitudes no podían estar ausentes tampoco.
Aún no logro dar con un mejor título para este libro, se iba a llamar originalmente Mi intención era otra, por un cuento que me gustó (no pierda tiempo buscándolo porque lo saqué del blog), pero luego me dio por describir lo que es: un conjunto sin forma ni temática, algo como un caos de historias inconexas. Ahora que lo escribo, podría llamarse así "Historias inconexas" o la entropía haciendo su tarea: dispersar elementos, planes, destinos y cuentos.
Todavía no sé, si se le ocurre un nombre, atrévase y me lo dice, le daré crédito.
Me voy a la consulta. En el camino pensaré más opciones de finales.