Quedaron las canciones,
muchas canciones, demasiadas canciones y el hábito de fantasear entre los
afanes diarios a los que es necesario aferrarse como refugio.
Debiera seguir
aprendiendo, ser más disciplinada, poner atención, dejar descansar los textos,
aplicarme en serio. El punto es para qué. Los hobbies no necesitan sentido,
pero sí dedicación para dejar de ser pacotillera. A lo mejor se puede tejer
bien, con cuidado y paciencia para un resultado parejo y delicado. Lo mismo que
el ejercicio de bordar y escribir.
¿O será que hay que
tomarse en serio y dar lo mejor de una? Tal vez ya fue y no hay más. Cómo saber.
No se puede saber.
Hay patrones para
seguir, pero a poco andar a una le da por improvisar con los colores, las
combinaciones y las reglas. A veces sale un punto, pero por casualidad, sin
conocer el método. Y entonces no se puede repetir. Aplicación, concentración,
paciencia. Lento, lento, como si hubiera tiempo.