Foto de Rumeysa Sürücüoğlu: https://www.pexels.com/es-es/foto/34241272/
Está decidido y como lo he ido
diciendo, incluso ahora, aquí, menos posibilidades tengo de no cumplir un objetivo que de importante
no tiene nada. He estado seleccionando cuentos para un tercer libro y ha resultado
más difícil de lo que pensé. Es un potpourri de relatos difíciles de
clasificar o de elegir por algún criterio. Ya deseché la categoría de buenos
relatos porque no sé si son lo suficientemente buenos, pero no voy a latear con
la inseguridad de nuevo.
Alguien con mucha paciencia ha
estado leyendo todo el blog, todo, todito y me han aparecido en la memoria
algunos textos que hasta yo había olvidado. Creo que eso no merece comentario
porque explica por sí mismo la dificultad para escoger los que se imprimirán o
no en un objeto que se supone los hará más perdurables. En todo caso, va mi
reconocimiento a la paciencia de ese/a lector/a que ha recorrido, en un orden extraño
para mí, los textos que he ido poniendo en el blog. Tal vez se trate de un
máquina, también lo he pensado, pero cómo tanto ¿no?
Intenté hacer una clasificación:
cuentos de pandemia, del trabajo, de amor – desamor, de familias, de rollos
mentales o como suena mejor: cuentos psicológicos, pero no me resultó. Así es
que será una ensalada de cosas, igual que los anteriores.
Todavía no termino de seleccionar,
pero la vida no coopera mucho tampoco. Espero lograrlo esta semana y pasar a
contactar a alguna editora de textos para que al menos salga sin errores de
puntuación o de gramática.
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