Envié un cuento a un concurso. No
lo pensé para no darle tiempo a que aparecieran los pensamientos ridículos de
siempre y dejé pasar a los más simpáticos: total, todo sigue igual, con o sin
concurso. Eso es lo mejor que se me ocurre. También envié otro a una revista
digital, a ver qué pasa.
También me ocurrió que al escribir
una historia equis, vinieron a mi mente un sinnúmero de opciones para continuar y
debe ser cierto eso de que soy una atolondrada y, para peor, floja, porque
podría haberlo hecho y en lugar de trabajar la historia la terminé de forma
abrupta, tanto que no se entiende.
Podría retirarla, tiene 17 lecturas
o visitas o guarever, así es que tampoco es que alguien vaya a echarla en
falta. Todavía puedo hacerlo. Como sea eso de escribir más largo, sin intención
de hacerlo, podría ser un desarrollo. No hay para qué tomárselo tan en serio.
Esa es la parte difícil, no tomarse tan a pecho las cosas, las historias, la
nostalgia, los olvidos, los sueños, las casualidades o sincronías, concepto,
este último, más de moda y con más magia.
Y ya que estoy en la sección de
miscelánea, me puse a escuchar unas conferencias realizadas en España en homenaje
a Kafka[1] [2] entre otras cosas porque
fue el autor favorito de mi hermano. El escritor se me apreció como un humano y
no como esa caricatura tan de la cultura pop, siempre oprimido y quejumbroso de
su vida y utilizado por algunas ideologías para sus propios fines. Se divirtió
y aburrió, fue cruel y benévolo, leal y traicionero, feliz y desgraciado, tanto
como cualquiera de nuestra especie y por supuesto con un talento tal que cambió
la forma de escribir por generaciones. Además, si algo tuvo de especial, además
de su capacidad literaria, fue que advirtió ese talento en sí mismo, aunque no
siempre fuera reconocido por otros. Por supuesto que recomiendo escuchar esas
conferencias y otras más en el camino de vuelta a la casa o de ida al trabajo.
No sé porqué cada cierto tiempo me
da por pensar que un día tanta información valiosa va a desaparecer y la sensación
va a ser de un apagón de luz sostenido, así es que sigo escuchando para
aprender, para conservar algo de lo que me interesa saber.
Como cada vez tengo más requisitos
neuróticos para escribir tonterías tranquila, digo un hasta luego cargado de ojalá,
como deseo y como canción.
[1] Kafka,
escritor total I https://youtu.be/DCKHFRgRlj4?si=DW4DXOSSAh05q6bW
[2] Kafka,
escritor total IIhttps://youtu.be/K_EVze3cAi4?si=enpmav3kd6okSNar

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