sábado, 21 de febrero de 2026

Potpourri






 


Un potpourri. Así se va a llamar mejor. Representa mejor lo que es este blog y la vida en general, una especie de tapiz como el que aparecía en Servidumbre Humana de S. Maugham, que intrigó tanto a Philip Carey y que era eso: un tapiz.

A propósito de Maugham encontré en el libro de Murakami, De qué hablo cuando hablo de escribir, una referencia a él y una historia entretenida. Me gustó saber que uno de mis autores favoritos ha leído a otro de mi grupo de ídolos. Al fin leí ese libro, debí leerlo antes, mucho antes, pero así es la historia: a saltos y en desorden. Me gustó saber de su propia pluma su experiencia como escritor y el compromiso que tiene con lo que considera correcto en ese ámbito. Incluso cuando se reconoce como un tipo con suerte.

También pude leer la Trilogía de Nueva York de Paul Auster, al principio me pareció duro, pero la tercera historia unía todo sin obviedades y mostrando, a propósito, o no, las luces y creo que más las sombras del autor. Me quedé con la necesidad de leerlo de nuevo, pero ante tantas lecturas pendientes, tomé otro libro que tenía en el velador Mi vida robada de Carla Guelfenbein, me gustó la forma de escribir de la autora, insinúa más que describe situaciones y emociones que podrían haber sido muy dramáticas. Se me hizo cortísimo. Tanto que me quedó tiempo de agarrar otro, El tercer amor de Hiromi Kawakami, la autora que escribe suavecito como una brisa y que trata temáticas muy difíciles como quien cuenta una historia cotidiana. Este me ha resultado más árido tal vez por las condiciones de lectura: tiempo y lugar en especial.

Antes de esos libros leí Dignos, una crónica del estallido social de Pablo Ortúzar y quedé impactada por la cantidad de acontecimientos, explicaciones para los mismos desde diferentes ángulos, la andanada de información y seudo información y por supuesto la necesidad de dar forma a una cadena de sucesos que hasta hoy parece una tormenta demasiado cercana como para saber qué rumbo tomará. Me vi a mi misma emitiendo juicios y sumándome a actos que luego me parecieron conducidos hacia una forma de chantaje social más que otra cosa. Es obvio, pero después de leer esa crónica me quedaron muchas más preguntas y esa sensación tan en boga de que cada vez se vuelve más difícil la tarea de consensuar un mínimo de reglas de buena convivencia tendientes al bien común.

Un potpourri.


viernes, 30 de enero de 2026

Mi intención era otra y un Potpourri

 




Se me ocurrió escuchar el podcast "Desde mi Jardín " de Cristián Warnken en donde sostiene una conversación con el crítico literario, filósofo y poeta José Miguel Ibañez Langlois. Por supuesto que vale la pena escucharlo, se aprende mucho, en especial de la belleza del lenguaje y de la literatura como un arte mayor. De cuando escribe la inteligencia a diferencia del relato surgido del desgarro del cuerpo, el alma y la naturaleza. 

Es evidente que quedé con la sensación de que mis cuentos seguro se le caerían de las manos al crítico. Que bueno que nunca llegarán a ellas. Porque una puede ser vieja y no jugarse nada por el gustito de escribir y puede tolerar perfectamente el desagrado o indiferencia  de alguien por los textos que se ha atrevido a publicar, pero de ahí a ser destrozada esa ya es otra experiencia por la que no quisiera pasar.

Justo había terminado de corregir las fallas de tipografía de mi última selección de cuentos, las que tuvieron que ser vistas por otros ojos porque los míos ya no las advertían y entonces ahora se me instaló en la conciencia otro filtro. Uno que no me dejaría seguir adelante.

Se me va a pasar, como casi todo, sobre todo porque a quién le importa más que a mí misma. Deberé tenerme paciencia y recordar que solo es un juego, que para qué me voy a comparar con nadie, que se trata solo de un desafío personal. 

Deberé repetir ese párrafo como mantra, tal como los viejos y no tan viejos se repiten a sí mismos tantas convicciones para atreverse, o no, a decir o a hacer algo, usando la edad como justificación u obstáculo.

Las hojas impresas estarán esperando ahí a ver si viajarán o no y a qué destino. Espero que, dónde sea, el viaje sea grato.


Potpourri

  Un potpourri. As í se va a llamar mejor. Representa mejor lo que es este blog y la vida en general, una especie de tapiz como el que apare...