sábado, 16 de agosto de 2025

Guatemala para los amigos





 Por acá llovió de manera intermitente durante el día, así es que no me perdí la lluvia después de todo. La temperatura es agradable para apreciar la atmósfera de la ciudad de Guatemala. Hoy es sábado en la mañana y estamos en Antigua. Llegamos anoche luego de un día completo de atenciones de los anfitriones. Compartir con ellos merece una crónica aparte que luego haré.

Antigua es una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad y con toda razón, conserva la arquitectura colonial y tiene normas claras y estrictas para su cuidado. Cada construcción y reparación sigue lineamientos destinados a la conservación del patrimonio. 

Fuimos a recorrer un poco en la noche y luego a cenar. Todos los restaurantes, cafeterías y comercio en general tienen una estética que encanta. Lo más usual es que tras una entrada poco llamativa una se encuentra,  más al interior, con un diseño y decoración sorprendentes: jardines, fuentes, objetos de decoración muy originales, a veces coloridos y otras más bien minimalistas. Las fotos corresponden al restaurante en el que cenamos y que antes había sido un monasterio franciscano.

Como una no puede dejar de ser quien es, tal como en el cuento de la rana y el escorpión, al acercarme a una fuente para fotografiarla, metí de lleno el pie al agua en una canaleta. Ni siquiera me sorprendí de tan acostumbrada que estoy a este tipo de cosas y total ahora tengo la excusa de que estoy más vieja y más torpe. 

Luego de una noche de sueño muy reparador y necesario, procedo entonces a levantarme porque debo secar las zapatillas antes de salir a recorrer, por segunda vez en la vida está ciudad.

 II Antigua, Chichicastenango y Panajachel









Han sido unos días muy intensos. Era esperable en ciudades con mucho por ver y artesanías para admirar y comprar. Por lo visto no hay algo parecido a baja temporada en Guatemala y, dado lo que tienen para mostrar, podría convertirse en un destino turístico mucho más popular aún. El tráfico es bastante caótico y requiere destrezas que al parecer solo los locales han desarrollado.

La comida es abundante en tortillas de maíz y suelen estar incluidas como acompañamiento de sopas y guisos. Hemos probado verduras que no están en Chile como loroco, pariente lejano en sabor de los espárragos; perulero, güisquil una salsa para aderezo que se llama pepitoria. En la plaza de Antigua probamos unos mangos con limón y ese aderezo. Me encantaron. 

La michelada de acá es muy rica también, el agregado de jugo de tomates le da un sabor muy agradable. Una gran sorpresa fue el quiche de tomates, riquísimo, muy suave y liviano. 

Me estoy quedando dormida y soy incapaz de transmitir algo más. Buenas noches. 

III San Juan, San Pedro de la laguna y Santiago










El lago Atitlán tiene varios pueblos a su alrededor, en mi opinión San Juan es el más lindo de todos por sus calles adornadas y el colorido de sus murales, además, concentra a un montón de artistas y artesanos locales que pintan, trabajan con telares fibra de algodónmadera y cerámica traídas de otros sectores. Existen varias cooperativas de artistas, entonces el esfuerzo de crear y trabajar en diferentes rubros les permite seguir mejorando la técnica, los diseños, las estrategias comerciales, disponibilidad de productos. Van innovando en los productos y mantienen al mismo tiempo la identidad local.

La creatividad y empeño por hacer de cada pueblito algo especial se aprecia desde que una baja de la lancha frente a cada muelle y avanza por la calle principal, por lo general llena de locales de artesaníascafeterías y restaurantes. Las técnicas de ventas de los locales son claras: insistencia, amabilidad, valoración de lo local y hecho a mano y por sobre todo, el regateo de precios. La variación de precios es impresionante.

Yo no sabía que había más de 20 lenguas mayas. No se entienden entre sí si son de diferentes localidades y etnias. El español entonces, para muchos, es su segundo idioma y no es tan fácil entenderse. La amabilidad es tal vez el mínimo común denominador de las personas de por aquí.

La belleza de los paisajes se acentúa con sus habitantes, de eso no cabe duda. 

IV Maximon, la fe y la devoción








 En Santiago, uno de los pueblos alrededor del lago Atitlán, fuimos a ver a una figura qué dicen contiene el cuerpo de  Maximon dentro de ella. Se trata del dios maya creado por los poderes de la tierra. En todas partes y en especial en Chichicastenango, (de lo que conocemos) se puede apreciar el sincretismo de la fe católica y la religión maya. Fuera y dentro de las iglesias se encuentran personas ataviadas con los trajes tradicionales que oran a dios, en forma de Maximon, de algún santo o representación de Cristo, por lo general en alguna lengua maya. Las ceremonias incluyen la quema de hierbas, incienso maya y velas que despiden mucho humo, pero con buen aroma. Esas ceremonias también las vimos en el colorido cementerio de Chichicastenango y supongo que algo parecido en las pirámides de Tikal.

La fe católica se lleva el protagonismo en Antigua, en donde abundan conventos, iglesias, catedral y monasterios. La forma en que están ataviadas las figuras religiosas revela el nivel de devoción que existe en torno a ellas. Vimos en las ruinas del convento de las Capuchinas algunos videos de la semana santa y la estética es arte vivo al aire libre.

En San Pedro un guía muy sui generis nos llevó a la casa encargada este año de custodiar y adorar a Maximon. La verdad es que no logré convertirme a esa religión con tanto cigarro y aguardiente.
Las ruinas religiosas se han convertido en patrimonio y afortunadamente están siendo bien cuidados en la actualidad. El terremoto de 1773 dejó las construcciones religiosas de la colonia en ruinas. De algún modo, puede ser la luz, el clima y el poder embellecedor de la mirada de turista, las  ruinas se ven hermosas desde todos los ángulos.

 V Semuc Champey: maravilla, show y nuevas tendencias








Paisajes iguales a las fotos y videos publicitarios de viajes son algo raro de encontrar. Y esa rareza nos pasó. Ayer hubo un día de sol cuando se necesitó y de lluvia inesperada para vivir el clima tropical en toda su dimensión.

Subimos un mirador de 700 mt que no parece mucho, pero se vive como una hazaña. Muchos escalones en una escalera bastante perpendicular. Por supuesto que la vista al final vale el esfuerzo y el sudor. 
Ayer fue el día de mi actuación espectacular. Al llegar de la bajada del mirador fuimos de inmediato al agua y me sobreestimé en mis capacidades de resistencia. Ya casi nada me sorprende de mí misma, pero estar a punto de desmayarme en el agua no me había tocado. Tremendo show para mis compañeros de viaje, que tuvieron que ayudarme a salir, y los otros visitantes del lugar. No pasó nada, pero quedé tiritona por un buen rato. Aquí puede insertar el emoji que mira hacia arriba con expresión de par favaaar. 
Eso no fue todo, por tanto sudor y lluvia, toda mi ropa estaba mojada y a la vuelta al hotel con una toalla en la cintura y una chaqueta arriba estaba con una apariencia envidiable.
Ninguna de mis torpezas opacó la experiencia de Semuc Champey. Maravilloso lugar.
A la vuelta tuvimos otro golpe de suerte, vimos una fiesta religiosa: la danza del venado que corresponde a la primera foto de este post.

VI Las personas y la belleza










Me atrevo a afirmar que un viaje es placentero o deja un recuerdo agradable solo si las personas que acompañan la experiencia están en la misma frecuencia de disfrute y flexibilidad frente a las vicisitudes. Se requiere de una elevada cuota de generosidad para compartir espacios, gustos y recursos; adaptación a los diferentes hábitos y necesidades y un sinfín de minucias que cada uno aporta.

Si de generosidad se trata, nuestros anfitriones batieron un récord, cientos de kilómetros recorridos juntos, ajuste de calendario y horarios y mucho más. Las risas, las gratas conversaciones y una particular habilidad para hacer sentir que se es bienvenida es algo muy raro de vivir. Me lo explico por el amor que sostiene la amistad de años y la cercanía afectiva a pesar de la distancia física habitual.

No me olvidaré de la banda sonora: Marco Antonio Solís con dos canciones Más que tu amigo[1] (en el tuc tuc) y Si no te hubieras ido[2]Leo Dan y sus clásicos en el auto y la piscina de Hunnalyé[3] y por supuesto La gata bajo la lluvia de Rocío Durcal[4] y esa imagen de migajera patética de felina venida a menos estilando de agua y tiritando de frío ¡Imposible no reírse!

Además de los anfitriones y sus virtudes, la amabilidad y paciencia de la gente de Guatemala como actitud general de vida: explican diez veces si es necesario el servicio o producto que ofrecen, de qué y cómo está hecha la comida, las direcciones y mucho más, hacen que el paisaje sea mucho más que un lugar. Es un lugar habitado por personas que eligen la amabilidad a pesar de cargar con muchos dolores de su historia y de su presente.

Después de estar en la naturaleza selvática de CobanSemuc-Champey y Hunnalyé, volvimos a la capital y nos dimos una vuelta por el palacio presidencial, el centro cívico, el mercado y un espectacular mapa en relieve y a escala de toda Guatemala que nos permitió dimensionar lo recorrido en esos días. Una idea espectacular ese mapa, para los ñurdos que se pierden hasta en su barrio como yo, este mapa es de una ayuda enorme para ubicarse y entender las diferencias geográficas, climáticas y económicas de las zonas de Guatemala.

Nota aparte son las artesanías, ningún presupuesto ni maleta aguantarían todo lo que a una le dan ganas de traer. Que belleza de colores en los textilescerámicaspinturasropa bordadafiguras de madera esmaltadajoyas de jade y otras piedras. Y el café, el chocolate, el ron, los dulces típicos y la michelada.

Fue un bello viaje con bellas personas.

¡Me declaro fan de Guatemala de manera irrestricta!

Nota al final: el último chascarro tuvo lugar en el avión de vuelta, fue una cosa poca, di vuelta un vaso de agua a mi vecina de asiento. La señora era amable y no se enojó así es que dentro de lo que mi naturaleza me permite, hice todo lo posible por conversar y ser cordial con ella. La rana y el escorpión no me abandonan.



[1] Marco Antonio Solís: Más que tu amigo https://youtu.be/rMFH76ZtlBs?si=jr31xOsow_m6SYp1

 

[2] Marco Antonio Solís: Si no te hubieras ido https://youtu.be/tOVHj4zuRTU?si=jfIuQ2LRa4oDsGVD

 

[4] Rocío Durcal: La gata bajo la lluvia https://youtu.be/PrtdHVvOiXc?si=tpYA-SUPSDheZPTK

 


martes, 12 de agosto de 2025

El orden antes de partir

 


Más de una vez he escuchado que los libros los encuentran a una en el momento adecuado para leerlos. Es un buen consuelo para quienes somos lectores poco disciplinados y leemos lo que hay cerca o dejamos que la serendipia actúe.

En un intento de orden antes de un viaje que, ahora advierto, es una compulsión de vieja: el orden antes de partir a otro lugar (o al más allá), me encontré con libros regalados y comprados por mí, de autores que en su momento no me sonaban para nada y que luego resultaron ser un regalo del pasado para este preciso presente. Katherine Mansfield por ejemplo o inclusive Paul Auster de quien tenía más libros que solo el último. Hasta encontré libros repetidos ¡Ay! El desorden y el despilfarro casi siempre van juntos. Esa sería mi frase abuela si llegase a serlo.

Como era esperable y evidente, no logré ordenar casi nada, a lo más un par de libreros en donde terminé apilando las cosas en los mismos montones, pero en lugares diferentes. Me enteré también de que tengo debilidad por los cuadernos y libretas, tengo muchas y en cada navidad o cumpleaños me llegan más porque algunas personas saben más una que una misma. Tengo una muy bonita, del año 2019, en la que tengo anotadas enormes listas de libros que quisiera leer, citas de libros, versos de canciones, música, sitios web, concursos literarios, la lista de cuentos que seleccioné para el primer libro y hasta temas de los que me interesaba saber más: el modo en que la música afecta por acción de la vibración. Un tema recurrente en distintos contextos. Igual que, ahora los digo convencida, el arquetipo del espiral.

Me llevo para el viaje una de las libretas regaladas, una con una mariposa que tiene las alas bordadas y flores porque voy a un país con muchos colores. La había guardado para una ocasión especial y esta lo es. Pretendo anotar lo que se me ocurra en el camino. El objetivo es ahora preservar el deleite, protegerlo de la mala memoria y los injustos olvidos.

Para después, para la vuelta, para antes del 18 o para después de las fiestas, todas, quedaron los exámenes médicos pendientes, los arreglos de la casa y el jardín, la limpieza de notas y textos dejados por ahí. Para después quedaron pendientes también los cuentos seleccionados para concursos o publicaciones digitales. Hay uno que me despierta especial interés, en la radio Universidad de Chile, leen y dan atmósfera a los cuentos que seleccionan con sonidos especiales, es muy entretenido oírlos. Veré si me atrevo cuando vuelva.

¿Para qué? una vez me preguntaron y no supe responder. Todavía no puedo, acaso ¿tiene que haber una justificación, un objetivo?

La próxima entrada será “Guatemala para los amigos” por si quiere acompañarme en el recorrido.


Saludos

  Terminé de seleccionar los cuentos para un tercer libro ¿para qué? sigo sin razones, más bien me valgo de una pregunta de las que circulan...